martes, 29 de agosto de 2017

Dinosaurios de la A a la Z... o Paleontología de la Divulgación Paleontológica Vol. 2

Una metáfora típica que se asocia a la Paleontología es la del viaje en el tiempo. Esta herramienta ha sido utilizada por narradores, relatores de documentales y escritores de divulgación muchísimas veces. Seguramente les viene a la mente alguna imagen acompañada de un "viajemos 65 millones de años al pasado, cuando los dinosaurios dominaban la..." y listo. Bueno, no vamos a transgredir la metáfora, abracémosla y repitamos la experiencia, pero cambiando un detalle: en lugar de viajar millones de años hagamos algo más humilde, vayamos al año 1993, hace muy poco tiempo. Y sí señoras y señores, el año 1993 es nuestra parada para la segunda entrega de nuestra experiencia divulgopaleontológica. Vamos a volver a excavar en las entrañas de la divulgación paleontológica, como hicimos aquella vez en la que exploramos la maravillo serie de revistas "Dinosaurios" (experiencia que pueden repetir cliqueando aquí mismo).

Si visitamos un supermercado de 1993 y caminamos hacia la sección de libros y revistas, entre novelas de Stephen King y Danielle Steel, entre cuentos de la serie Escalofríos (Goosebumps para los puristas), un pequeño libro de color blanco, con un llamativo título en letras rojas y la figura de nuestro buen amigo el Tyrannosaurus (antes que la prensa sensacionalista, Steven Spielberg y todos aquellos que quieren irritar a Ezequiel comiencen a llamarlo "T-Rex"). El aspecto era este:

A los Tyrannosaurus les gusta mirar
de costado en portadas.

Con esta portada frente a nosotros podemos apreciar elementos que quieren llamarnos la atención. Dejemos de lado un momento ese gigantesco "dinosaurios" y veamos más abajo. Nos dicen que no sólo hay dinosaurios, sino también un muy amplio "otros animales prehistóricos". Y luego el hecho destacado "de la A a la Z", incluso levemente más grande que el dinosaurios. Ese elefante peludo y ese pájaro con dientes de la tapa hacen que valga la pena ver que nos quiere mostrar.

Benton: One does not simply
Dinosaurios y otros animales prehistóricos de la A a la Z (tal es su nombre completo) fue un pequeño libro de divulgación paleontológica elaborado por el muy prolífico paleontólogo inglés Michael Benton, uno de los pioneros en los análisis de grandes conjuntos de datos y el estudio de la calidad del registro fósil y las extinciones, especializado en reptiles (aunque tiene trabajos en todos los grupos de vertebrados -y algunos de invertebrados, ojeen por acá-), entre muchísimas otras cosas. La propuesta de este libro era simple y a la vez atractiva. Las 256 páginas de su cuerpo incluían fichas de una interminable lista de dinosaurios y otros animales prehistóricos. A diferencia de otras publicaciones de su época este libro recalcaba e insistía en diferenciar que y que no es un dinosaurio. Entre sus páginas desfilaban lagartos, serpientes, mamíferos, sinápsidos, aves, temnospóndilos, tortugas, reptiles marinos, cocodrilos, pterosaurios e incluso homínidos como el Australopithecus y el Hombre de Neanderthal. ¿Notaron el sesgo? Sí, exactamente, los "animales prehistóricos" del la tapa son todos vertebrados, lo que es esperable ya que el público al que estaba orientado este libro era el de los pre-adolescentes (y arrancar contando qué fue Wiwaxia puede resultar engorroso y llevar a agregar más páginas). Otro sesgo menos notorio es el recorte temporal de los organismos: la mayoría de las fichas correspondían a especies mesozoicas que convivieron con los dinosaurios. Pero si lo pensamos, el título "Dinosaurios y otros animales vertebrados prehistóricos principalmente mesozoicos de la A a la Z" ya hubiera sido demasiado largo y tendríamos que haber dejado a nuestro Tyrannosaurus fuera de la tapa.


El simpático Albertosaurus 
nos saluda desde su página exclusiva.
Cada ficha seguía una estructura similar. Bajo el nombre del protagonista se ubicaba una caja con un listado que incluía la pronunciación del nombre, su significado (datos extremadamente importantes para el niño curioso), el nombre de quién lo describió originalmente, el lugar donde fue hallado y el lapso temporal en que vivió. En el caso de los dinosaurios esto era acompañado con un mapa marcando los lugares de los hallazgos, mientras que los no-dinosaurios incluían una cinta temporal con una clave de colores para señalar el momento de la historia de la Tierra en que vivieron. Para terminar se agregaba una silueta del animal a escala con una figura humana exactamente igual a las que venían en la revista Dinosaurios. Bajo esto se incluían algunas líneas describiendo al animal o mencionando curiosidades al respecto y, en la mayoría de los casos, una ilustración (generalmente original para el libro, cuyos autores nunca son mencionados). Cada página podía tranquilamente transformarse en una tarjeta o carta para un juego de rol, o un álbum de figuritas. Imagínense el juego de cartas con fichas de dinosaurios al viejo estilo de las cartas Cromy (es verdad, es verdad, no estoy inventando nada nuevo...). Prácticamente una pokédex de dinosaurios (y animales prehistóricos, no nos olvidemos). Este tipo de formato resulta atractivo para niños y pre-adolescentes ya que toma muchas características del coleccionismo. Y ni hablar de aquellos que somos fanáticos patológicos de las clasificaciones y sistematizaciones.

La página dedicada al hoy
desaparecido grupo de los
"Carnosaurios".


Al comienzo del libro se incluían algunas páginas interesantes en las que se contaba que es la Paleontología y se relataban algunos momentos históricos de esta disciplina (aunque nuevamente sesgándose hacia los grandes reptiles),  especialmente sobre la historia de ésta en el Reino Unido. Se explicaban conceptos como el tiempo geológico, la fosilización y la historia de la vida en la Tierra (secciones típicas de este tipo de libros). Intercaladas entre las fichas, aparecían varias páginas que se centraban en la clasificación y en la historia de algunos grupos en particular como los anfibios, los mamíferos y diversos linajes de dinosaurios.






"Dinosaurs and other prehistoric animal Factfinder" (tal era su título original) fue un punto importante de la divulgación paleontológica en Argentina. Hoy día los libros sobre dinosaurios son muy abundantes, encontrándose en cualquier librería, feria de usados o biblioteca infantil una infinidad de ejemplos, con una muy diversa calidad, siempre apelando a la espectacularidad de las ilustraciones (y no siempre apostando al contenido). Pero en 1993, en sintonía con el fenómeno Jurassic Park, todavía no eran tan comunes. Este libro pertenece a lo que se conoce como literatura de supermercado, que incluye libros producidos en grandes cantidades, con portadas de letras gigantes (como aquellas novelas que se mencionan al comienzo de esta nota) y precios generalmente accesibles. A pesar de ello, trascendió esas estanterías y hoy es recordado por una generación de paleontólogos y entusiastas de la Paleontología.


Diversas ediciones de la versión inglesa de esta obra,
donde aprendieron a desligarse del Tyrannosaurus.





...Dinosaurs and other mainly Mesozoic prehistoric vertebrate animal Facfinder!



No he podido conseguir una versión digital de este libro para compartirla con el público, así que si algún lector tiene acceso y quiere compartirla, está invitado a hacerlo.



lunes, 14 de agosto de 2017

"Tan grande como 7.3 T-Rex" o.... Breves sugerencias para los que quieran comunicar un nuevo hallazgo paleontológico

Superman #142 (Enero de 1961), al periodista Clark Kent
le encargan  su primera nota de periodismo paleontológico
(aunque su editor, Perry White, se confunde de disciplina...).

Imagínese que Ud. es un periodista (tal vez lo sea) y su editor o quienfuera del medio en el que trabaja le pide un artículo sobre algún hallazgo paleontológico que está actualmente marcando la agenda. ¿Cómo encarar el artículo? ¿qué tener en cuenta?¿qué detalles no lo son tanto?
El siguiente es un breve compendio de comentarios o sugerencias para todos los que se vean en la obligación o necesidad de comunicar un nuevo hallazgo o resultado paleontológico (o de otro tipo capaz que también). Son cuestiones referidas mayormente a cuestiones técnicas, que capaz que a mas de uno le importan un pimiento. Pero hacen al contenido y validez científica de la nota. Y evitarán que mas de un fanático de estas cosas se ofenda.
Disclaimer: para no ofender a nadie que haya cometido estos errores, omitimos ejemplos puntuales de artículos. Pero sepan que para casi todos (o todos) los puntos, hay ejemplos publicados.
No buscamos señalar o reirnos. Al contrario, queremos tirar una pequeña contribución para ver si alguien lee esto y dice "pucha, capaz que me confundí". Nos interesa que la ciencia se comunique. Creemos que es clave. Cada día mas. Pero también queremos que la ciencia se transmita de manera correcta. De estas temáticas conocemos, y por eso escribimos el post. Otras temáticas nos superan, y preferimos no opinar.
Sin mas preámbulos, les dejamos el punteo:

1. Verifique qué ciencia quiere abarcar en su artículo. Antropología, Paleontología y Arqueología no son sinónimos intercambiables. Puede ser que a veces se superpongan, sí, pero si está hablando de un saurópodo gigante es muy probable que se refiera a Paleontología.

2. Lea el artículo científico. Tómese el trabajo, por más que lo supere. Y si no lo entiende, investigue mínimamente, consulte a especialistas. No copypastee porque se nota, incluso incluirá errores que no estaban en su "fuente" por no tomarse el trabajo de entender lo que se supone intenta comunicar.

3. No se quede con el mainstream. El más grande, más antiguo, más malo, etc. pueden ser interesantes, pero desmerecen artículos científicos que seguramente contienen datos más interesantes o estudios más profundos que eso. Valore la labor del científico no quedándose en "lo que vende". 

4. Las reglas de nomenclatura botánica y zoológica existen. No las ignore. Hablamos un poco de eso acá, pero si Ud. está apurado, sepa que una especie se compone de dos palabras, el género y el epíteto (o nombre) específico. Ambas se italizan o subrayan (van en tipografía diferente al resto del texto), el género va con mayúsculas inicial y el epíteto específico SIEMPRE en minúsculas. Recuerde que decir el "sapiens" o el "rex" está mal. Es H. sapiens o T. rex. También está mal Homo Sapiens, homo sapiens, T. Rex y sobre todo T-Rex.

5. Los organismos vivos se clasifican usando categorías taxónomicas inclusivas. Eso también lo tratamos acá, pero por regla general, verifique que si da dos categorías las ordene de manera coherente. Ejemplo, decir un "titanosaurio saurópodo" es redundante, ya que todos los titanosaurios son saurópodos. Decir "saurópodo titanosaurio" es correcto porque excluye a otros saurópodos, como los dicraeosaurios.
Datazo: las categorías mayores a los géneros (familias, órdenes, etc.) no se italizan (aunque si va al código de Plantas y afines va a ver que hay recomendaciones para que se haga), pero van con mayúsculas iniciales cuando se recurre a sus nombre formales, y no llevan tildes (Dicraeosauridae, Tyrannosauridae, Carnivora, Rodentia, Araucariaceae). Así que no ponga itálicas a cosas que suenan a griego o latín a diestra y siniestra. Tenga criterio. Y ojo cuando dice "es de la misma familia que...". Familia es una categoría taxonómica, no la use pare referirse a cosas que no pertenecen a la misma familia (ej. Decir "el amargasaurio era de la misma familia que el braquiosaurio" está mal, ya que pertenecen a diferentes familias (Dicraeosauridae y Brachiosauridae, respectivamente). 

6. Obviamente puede usar nombres vulgares para categorías formales. En esos casos, no necesita itálicas ni mayúsculas, pero sí llevan tildes (ej. tiranosaurio, titanosaurio, titanosáurido)

7. También los períodos y eras geológicas tienen nombres formales. Chequee la tabla de estratigrafía internacional que puede bajar acá. Y por favor, chequee como se escriben lo períodos en el país donde publicará la nota (no use "Cretáceo" en Argentina, por ejemplo). Algunas divisiones dentro de períodos, como Cretácico Inferior, son formales y van con mayúsculas. Acá no hay mucha regla. Hay que ver la tabla y verificar si son divisiones formales o no. De cualquier manera, Jurásico no es sinónimo de "era de los dinosaurios", ni todo dinosaurio es del Jurásico, así que no use Jurásico para todo.

8. El Tyrannosaurus rex no es una unidad de medida estandarizada. No hay un tiranosaurio patrón de iridio y platino en ningun museo o en alguna bóveda subterránea que se use para comparar. No compare todo con el tiranosaurio, no tiene sentido. No es didáctico. La gente no tiene por qué saber qué tamaño tiene un tiranosaurio. 

9. Los dinosaurios mostrados en Jurassic Park no se hallan reconstruídos de manera correcta (puede mirar por acá si quiere). Sobre todo el Velociraptor. Si bien usar películas o series es una interesante herramienta para enganchar al público, decir "pariente del Velociraptor de Jurassic Park" es una falacia. Nada es pariente de esa aberración presentada en la película, que poco se parece a un Velociraptor.

10. Las aves son dinosaurios. La definición de Dinosaurio (el clado Dinosauria) incluye a las aves. Los dinosaurios no están extintos. Puede decir que se extinguieron los dinosaurios no avianos, si lo necesita. Si quiere hacer el chiste de que Susana tenía razon, sepa que ya no es gracioso.

11. Los pterosaurios, mosasaurios, ictiosaurios y plesiosaurios NO SON dinosaurios. No todo animal prehistórico es un dinosaurio. El niño mas cercano se lo puede explicar. Consúltele. 

12. La evolución no es un proceso lineal de progreso. No es una cadena tampoco (esa secuencia de mono que horizontalmente llega al hombre moderno es falaz a mas no poder... No la use salvo que quiera hablar de lo mal entendida que es la evolución). Puede pensarla mas como ramas de árboles. Al mismo tiempo, el concepto de "eslabón perdido" es completamente erróneo, ya que no existe tal cosa, lleva a pensar equivocadamente el proceso evolutivo, y metodológicamente los ancestros comunes son teóricos (es decir, es falso plantear que se encuentre el ancestro entre los humanos y chimpancés, por ejemplo). Por lo que mas quiera, no use "eslabón perdido". 
La evolución tampoco es una "lucha" entre especies. Tenemos en el tintero un post en el blog de estos temas, pero por ahora se los debemos.

13. Hablando de evolución, los individuos no evolucionan (olvídese de Pokemon). Las poblaciones son las que evolucionan. Decir que un organismo evoluciona, o que los piojos se vuelven resistentes a algo, sin aclarar que es la población de piojos, pero que en realidad los resistentes ya existían en proporciones bajas, está mal. Este tema no lo abordamos en el blog aún, pero cualquier texto sobre evolución le clarificará este asunto. 

14. Recuerde que la Paleontología no solo estudia dinosaurios. Entendemos que son mucho mas populares que otros grupos extintos. Si bien entendemos que es mas difícil lograr que un medio publique una nota paleontológica no relacionada con dinosaurios, sería bueno que al menos no transmita la idea de que los paleontólogos solo estudian ese tipo de animales.

15. Una vez escrita la nota, envíesela a algún experto (o al menos conocedor del tema) para que evalúe si quedan errores conceptuales contenidos en la misma. En realidad si Ud. se tomó el trabajo de leer a conciencia la información disponible, hablar con gente que trabaje o sepa del tema, y no copypasteó, es probable que como mucho se le escapen unos errores de tipeo.

16. Nota a los editores/dueños de los medios. Siempre es recomendable contratar a un periodista científico o a un científico para este tipo de notas, así que no sean ratas e inviertan un dinero en esto, y dejen de tirarle la tarea de hacer la nota a cualquiera que no sólo no sabe sino que no le interesa el tema.

17. Y finalmente, agradeceremos que comparta este texto con todos los que puedan estar interesados (o no les interese, pero que al menos sepan que tal vez la están pifiando)


Grant: Say again?
Hammond: We have a T. rex
Jurassic Park (1993)

martes, 17 de mayo de 2016

El misterio del huevo y la gallina o... La capacidad de fijación de un meme incorrecto

En los últimos días, tuve el "gusto" de encontrarme en numerosas redes sociales con un meme pregonando que "la ciencia" permite resolver el enigma de qué fue primero, si el huevo o la gallina.
Una de su variantes es esta que pongo acá (que la compartió un amigo por Whatsapp).


La imagen muestra un cladograma, es decir un "árbol genealógico" que muestra las relaciones de parentesco de diferentes grupos animales. Las relaciones son correctas. Podríamos cuestionar el uso del término "anfibios" ya que el uso de un cladograma implica hablar de grupos naturales, es decir grupos que incluyen al ancestro común que da origen al grupo, y a todos los descendientes de ese ancestro común. Dicho de otra manera, el ancestro común de todos los arcosaurios y todos sus descendientes (incluyendo cocodrilos, tiranosaurios, brontosaurios y gorriones) quedan incluidos en el clado Archosauria. Es el mismo motivo por el cual Aves son dinosaurios, porque descienden del ancestro común de todos los dinosaurios. Y "anfibios" como grupo... bueno, digamos que hace un poco de ruido. porque formas basales de cuadrúpedos terrestres podrían clasificarse como "anfibios", y están en el linaje que conduce a, por ejemplo, jirafas, lagartijas y nosotros. Es decir, nosotros seríamos clasificables como anfibios. 
Yendo al meme en cuestión, y por qué me parece incorrecto. El planteo de la imagen es que el huevo aparece en los amniotas, por lo que formas basales de amniotas tienen huevo, las aves son amniotas mas avanzados que los amniotas basales, ergo el huevo aparece antes que la gallina. Ojo, no estoy cuestionando que el huevo aparezca antes que la gallina. Sino que cuestiono el "donde".
Incluso si uno o piensa es bastante intuitivo. El que tuvo peces sabe que muchos ponen huevos. El que tuvo que hacer un trabajo práctico con ampularias vió sus huevitos rojos que incluso tienen una cubierta protectora. Los bichos palo ponen huevos también. Y ya con esos tres ejemplos creo que alcanza. "Peces" (Vertebrados no tetrápodos desde un punto de vista cladístico), Moluscos y Artrópodos pueden poner huevos. O sea que el huevo claramente no aparece en los amniotas.

Huevos del caracol manzana Pomacea canaliculata (Ampullaridae)

Lo que sí aparece en los amniotas es el huevo amniota (¿Qué fue primero, el amniota o el huevo amniota?). Es un tipo de huevo especial que posee cuatro membranas extraembrionarias (amnios, corion, alantoides y saco vitelino) que protegen al embrión mecánicamente, evitan la desecación, nutren y colectan los residuos. Noten que en ningún momento hablé de la cáscara calcárea. De hecho, no es necesario que esté presente para que sea un huevo amniota. O un huevo. 
¿Quieren un ejemplo? ¿vieron alguna vez a un perro o a un humano poner un huevo? ¡Ajá! Los animales vivíparos no necesitan proteger a sus huevos con cáscara calcárea porque se gestan internamente. De hecho, la placenta es el resultado de la interacción de la pared del útero con algunas de esas membranas extraembrionarias.
Conclusión. El huevo es una estructura que existe (evolutivamente hablando) mucho antes que los huevos con cáscara de vertebrados. 
Lo interesante es que hice una búsqueda en Google sobre el origen de este meme. Y parece que fue el jefe del Depto. de Biología Evolutiva de la Universidad de Manchester, James McInerney, el que posteó "la solución al enigma" y "causó revuelo" (las comillas deben leerse como sarcasmo).
Pero veamos lo que posteó el señor este.

Como puede verse, lo que el hombre dijo es que los "huevos" ya existían antes de que aparezcan los amniotas, no que surgen con los amniotas. Lo cual es correcto. Es decir, que en la búsqueda de adornar al meme para que se transforme efectivamente en un meme, con colores e imágenes bonitas, se perdió la idea original del meme. Es decir, la ciencia contenida en el. 


Science, bitches!

viernes, 5 de febrero de 2016

El debut de Amargastegos brevicollus... o la validez científica del trabajo aficionado

Cada tanto nos toca volver a los dinosaurios, ya que es muy difícil escaparle a la dinomanía (confesémoslo, la mayoría somos hijos de la generación Jurassic Park... o Pie Pequeño -The Land Before Time para los conocedores-). Esta vez vamos a hablar sobre una novedad (de hace un tiempo, pero novedad al fin) en el mundo de los dinosaurios sudamericanos. Empecemos poniendo un poco en contexto.

Spike, el estegosaurio de The Land
Before Time (Pie Pequeño para nosotros)
Dentro de la diversidad de los dinosaurios argentinos, los saurisquios reinaron desde el comienzo (terópodos carnívoros y grandes saurópodos de cuello largo, como Piecito). Los ornitisquios siempre fueron un grupo minoritario (todo el resto, dinos con cuernos, placas, espinas, o los conocidos pico de pato). Entre los pocos ornitisquios reconocidos para América del Sur, uno de los más mencionados siempre fue el "estegosaurio de La Amarga" (por la localidad de procedencia de los restos, la misma de dónde proviene el pinchudo Amargasaurus). Los estegosaurios son dinosaurios del clado Stegosauria, abanderados por el muy reconocido Stegosaurus stenops, el tercer dinosaurio más famoso (según fuentes no comprobadas). 

El estegosaurio de La Amarga fue encontrado por el paleontólogo argentino José Bonaparte, alguna vez llamado "el Maestro de la Era Mesozoica" (por el amigo Robert Bakker, y por José Luis Sanz en el libro "Cazadores de Dragones", más precisamente). En varios artículos científicos y libros de divulgación (desde 1995), Bonaparte describió algunos materiales que asignó al primer estegosaurio del continente, aunque no le otorgó un nombre formal, de ahí la denominación antes mencionada. A lo largo de los años, otros paleontólogos discutieron sobre estos restos, acordando con Bonaparte sobre su asignación al grupo de los dinos con tejado, o refutándola. Más recientemente, Maidment y colaboradores (2008) indicaron que los restos de La Amarga no presentaban caracteres suficientes para sostener la asignación original, y se trataría de un ornitisquio indeterminado. Poco tiempo después Pereda-Superbiola y otros paleontólogos (2012) realizaron una redescripción de estos poco conocidos restos, ilustrando por primera vez el total de los materiales y afirmando la propuesta inicial de don José Bonaparte. Los restos pertenecerían a un estegosaurio. Y ahora viene lo bueno.


La única plaquita que se conoce del
Estegosaurio de La Amarga (MACN-PV-N-85)

En 2014, el paleontólogo aficionado ruso Roman Ulansky publicó un trabajo titulado "Evolution of stegosaurs (Dinosauria; Ornithischia)" en la revista que él mismo edita, "Dinologia". En este artículo, escrito enteramente en cirílico, Ulansky revisó varios registros asignados con dudas a Stegosauria y decidió crear nuevos y lindos nombres para todos ellos, valiéndose de las descripciones hechas por autores previos. Y he ahí, tenemos a Amargastegos brevicollusEn 2013, Pereda-Superbiola y sus colaboradores determinaron que la falta de materiales no les permitía concluir que se trataba de un nuevo taxón, a pesar de que no se parecía a ninguno de los estegosaurios con los que lo compararon. Se puede decir que dejaron todo servido. Pero aquí comienza la controversia. Varios paleontólogos discutieron la validez del trabajo de Ulansky, debido a varias razones: el autor no revisó por si mismo estos materiales (y se basó en trabajos previos), no elaboró diagnosis ni descripciones rigurosas para los nuevos taxones, el trabajo salió publicado en una revista amateur editada por el mismo autor (y por lo tanto, no sometida al proceso de revisión por pares -el famoso peer review-). Ulansky reclamó en el mismo trabajo el haber registrado los nombres en Wikipedia y Zoobank,

Entonces...... ¿es válido el nombre que Ulansky le puso al estegosaurio criollo?. Según el Código Internacional de Nomenclatura Zoológica (por acá, y en español), , a pesar del nombre poco original. ¿Por qué? para que un nombre este disponible (entiéndase, "válido"), debe estar acompañado de una descripción que permita diferenciarlo o referencie a alguna publicación que lo haga, y (a partir del año 2000) debe dejar en claro la intención de declararlo como un nuevo nombre (los famosos sp. nov., n. sp., etc. que suelen acompañar a los nombres). Según el mismo código, le elaboración de una diagnosis es recomendada, pero no indispensable, y Dinología cumple los requisitos mínimos requeridos para considerarse "obra publicada" por el código (la necesidad de revisión no está establecida por el código). Vale aclarar que la validez del nombre no implica la validez del taxón, ya que el código de nomenclatura actúa como herramienta y no realiza decisiones de carácter científico. En el futuro, un paleontólogo puede considerar que los restos de Amargastegos no constituyen un taxón distinto y sinonimizarlo con otro, o considerarlo carente de caracteres distinguibles. 

Un caso muy parecido ocurrió en 2010: Henry Galiano y Raimund Albersdörfer publicaron una monografía titulada "Amphicoelias "brontodiplodocus" A new sauropod, from the Morrison Formation, Big Horn Basin, Wyoming, with taxonomic reevaluation of Diplodocus, Apatosaurus, Brontosaurus and other genera". Con esa gran y elocuente cabecera, los autores desarrollaron un no muy largo texto donde presentan el hallazgo de cinco especímenes de una nueva especie que llaman jocosamente Amphicoelias "brontodiplodocus", realizan un estudio tafonómico y paleoecológico, describen la existencia de variación fenotípica, ontogenética y dimorfismo sexual, revalidan el género Amphicoelias (del que ya hablamos por acá) y relegan como sinónimos de éste a Apatosaurus, BarosaurusDiplodocus, Eobrontosaurus, Supersaurus, Seismosaurus y Suuwassea (básicamente, todos los otros saurópodos diplodócidos de la Fm. Morrison). Este trabajo también fue autopublicado e ignorado por autores posteriores. Si bien la publicación cumple las indicaciones del código (excepto lo de aclarar explícitamente que se trata de un nuevo taxón), los materiales que revisa no se encuentran depositados en colecciones adecuadas con números o designaciones dentro de la misma. Al parecer, lo que circuló era una especie de "trabajo en progreso" (lo cuál se puede sospechar debido a los errores tipográficos y las falencias en la lista bibliográfica en la monografía; y suponemos que esto también explicaría el uso de comillas en el nombre específico). Los mismos autores del trabajo declararon su invalidez. Michael Taylor se explaya un poco más sobre este caso en su propio blog

En 1995, el aficionado Stephan Pickering, en otro trabajo autopublicado, nombró una enorme cantidad de nuevos géneros y especies de dinosaurios, principalmente terópodos. Este trabajo fue intencionalmente ignorado por la comunidad dinosaurológica. Por acá se puede leer una entretenida discusión al respecto.

Saliendo un poco de los dinosaurios, es conocido el caso de Raymond Hoser, un herpetólogo australiano aficionado, que ha nombrado más de cien taxones (incluyendo lagartos, serpientes y cocodrilos) en artículos autopublicados, los cuáles han sido desprestigiados por el resto de los herpetólogos a lo largo de los años. La revista Scientific American denonimó al trabajo de Hoser como vandalismo taxonómico. Tim Williams llamó a este tipo de aficionados taxónomos rebeldes, e instigó a la comunidad científica a boicotear este tipo de labores y al Comité Internacional de Nomenclatura Zoológica a pronunciarse en contra.
Barbie Paleontóloga Aficionada,
mostrando trazas de trilobites
recién encontradas
(tomado de aquí)

Ahora el debate: ¿es necesario atacar este tipo de trabajos? ¿las contribuciones de los aficionados son válidas, o, como rezan algunos profesionales, ralentizan el verdadero trabajo científico?. El labor de los aficionados ha permitido la recuperación de innumerables hallazgos, sobre todo en países donde escasean los profesionales, o los recursos para trabajos de campo no son abundantes. En países como España, donde el coleccionismo de fósiles se ha tornado en un hobby comparable a la filatelia (el coleccionismo de estampillas y sellos) o la numismática (el coleccionismo de monedas), los aficionados han contribuido con mucho trabajo y han realizado libros y catálogos con mucha pericia.

Como regalo para el público del blog, les presentamos en exclusiva la primera reconstrucción del estegosaurio argentino realizada por el paleoartista Ezequiel Vera, que, dicho sea de paso, es uno de los autores del blog:


Amargastegos brevicollus, 2016, por E. Vera

PD: Gracias a Martín Ezcurra quien nos aclaró que el número de repositorio del estegosaurio argentino es MACN-Pv-N-85 (y no MACN-Pv-N-43, como figura erróneamente en todas las publicaciones donde es mencionado).


Soldier: It's coming this way, sir!
The Doctor: Good grief.... It's a Stegosaurus!
Invasion of the Dinosaurs, Doctor Who (1974)

These days, kids look at a Stegosaurus like an elephant from the city zoo
Claire Dearing, Jurassic World (2015)

(...)
Spike, The Land Before Time (1988)


Actualización 11-02-2016: Recientemente, Galton y Carpenter revisaron a "Stegosaurus" longispinus, una de las especies tratadas por Ulansky al mismo tiempo que el estegosaurio de La Amarga (y para la cual acuña el nuevo género Natronasaurus), y agregaron una discusión sobre el trabajo del amigo ruso. Estos autores indican que los nombres propuestos por Ulansky califican como "nomina dubia" debido a que según ellos la revista Dinologia no cumple los requisitos del Código (los argumentos principales son la carencia de un ISSN, la ausencia de una entidad detrás de la revista y la carencia de un website q la respalde). Si bien los artículos del código a los que aducen no son determinantes, Galton y Carpenter se apoyan en recomendaciones propuestas posteriormente y aún no expresadas formalmente (por ejemplo, las de Krell). Esto abre más camino a discusiones e interpretaciones. Para cerrar, ambos se despachan con una opinión acerca del trabajo de investigadores amateur y notan la necesidad del peer-review (revisión por pares) y de editores para evitar este tipo de problemas.


Bibliografía

Galiano, H., and Albersdörfer, R. 2010. Amphicoelias brontodiplodocus”, a new sauropod, from the Morrison Formation, Big Horn Basin, Wyoming, with a taxonomic reevaluation of Diplodocus, Apatosaurus, Barosaurus and other genera. Dinosauria International Ten Sleep Report Series No. 1. Disponible aquí.

Galton, P. and Carpenter, K. 2016. The plated dinosaur Stegosaurus longispinus Gilmore, 1914 (Dinosauria: Ornithischia; Upper Jurassic, western USA), type species of Alcovasaurus n. gen. N. Jb. Geol. Paläont. Abh. 279/2: 185-208. Con su resumen por acá.

Krell, F.-T. 2015: A mixed bag: when are early online publications available for nomenclatural purposes? – Bulletin 
of Zoological Nomenclature 72 (1): 19-32.

Maidment, S.C.R., Norman, D.B., Barrett, P.M. & Upchurch, P., 2008. Systematics and phylogeny of Stegosauria (Dinosauria: Ornithischia). Journal of Systematic Palaeontology 6, 367–407.

Pereda-Superbiola, X., Galton, P., Mallison, H., Novas, F. 2013. A plated dinosaur (Ornithischia, Stegosauria) from the Early Cretaceous of Argentina, South America: an evaluation. Alcheringa 37 (1): 1-14.

Pickering, 1995. Jurassic Park: Unauthorized Jewish Fractals in Philopatry. A Fractal Scaling in Dinosaurology Project, 2nd revised printing. Capitola, California. 478 pp. 

Ulansky, R. E., 2014. Evolution of the stegosaurs (Dinosauria;Ornithischia). Dinologia, 35 pp. [in Russian]. Disponible aquí.

miércoles, 13 de enero de 2016

"Tienes los midiclorianos de tu madre" o "Mecanismo de herencia del ADN mitocondrial en humanos"

Metiéndonos en este momento de fanatismo por la renovada iteración de la saga creada, modificada, pateada, destruída, reeditada, reimaginada, y vuelta a comercializar de George Lucas, y sin querer meter ningún spoiler para no arruinarle la sorpresa a cualquiera que aún no haya visto Episodio VII (vayan que está buena), hoy trataremos medio lateralmente (casi tirado de los pelos, dirán) una de las cosas que más quisieran los fanáticos de Star Wars que no existiese, o que George Lucas hiciera una versión nueva removiéndola de la saga.
No, no es Jar Jar Binks.


Son los midiclorianos… (insertar Marcha Imperial aquí) (o mejor, hacer click aquí)


Para los felices Homo sapiens que no saben o no recuerdan que corno son los midiclorianos, procederemos a amargarle el día:
Corren los tiempos de Episodio I, y el genial y muerto Jedi Qui-Gon (ya! si no sabías que estaba muerto, no es nuestra culpa! ni es spoiler eso!) encuentra en vida a un niñito muy mal actor que resulta ser el futuro Darth Vader, pero en ese momento es como un Speed Racer annoying que se quiere levantar a Natalie Portman (o tal vez originalmente a Keira Knightley), que para sorpresa de Qui-Gon y su discípulo Obi-Wan, parece tener una conexión muy fuerte con la Fuerza (bueno, ya!, el que no sepa de qué hablo que pase a otro post). Incluso fue concebido por la Fuerza, según su madre…

...Really, Shmi?
Keira Knightley (con maquillaje) y Natalie Portman atras, las amígdalas Amidalas

Y ahí nos enteramos que la Fuerza se percibe y manipula gracias a unos organismos microscópicos inteligentes que están por todo el universo. Y cuantos más midiclorianos uno tenga (mejor el conteo de midiclorianos), más fuerte con la Fuerza (valga la redundancia) se es.
Posta, esa es la explicación. Y los vuelven a nombrar en Episodio III. O sea que no fue un error del libreto en Episodio I.
Qui-Gon midiéndole los midiclorianos al infante Darth Vader

La cuestión es que no está muy claro mucho de los midiclorianos. Sabemos sí que para evaluarlos se mide la concentración celular. O sea que están en grandes cantidades en las células. Me suena a algo….
Midiclorianos (midichloria en la versión angloparlante) suena a mitocondria… mucho. Y podríamos pensar que se basaron en “algo que estuviera dentro de las células”. De hecho George Lucas admitió que la inspiración para los midiclorianos viene de las mitocondrias.
Esquema de una célula animal, donde se ven mitocondrias y otros cositos.
Tomado de acá

Y las mitocondrias son “cosas” particulares. Porque están presentes en los organismos con células núcleo (como vos, campeón!), tienen su propio ADN, y posiblemente se hayan originado porque una célula se los quiso lastrar, pero no la digirió, y funcionaron como equipo (eso es a muy grandes rasgos la teoría endosimbiótica de Lynn Margulis, que se murió hace poco, y si hubiera leído esa frase tal vez hubiera muerto instantáneamente, o al menos habría tosido). Son denominadas organelas, al igual que los cloroplastos, y si bien están dentro de las células, poseen su propio ADN, diferente del que está en el núcleo. Y hay otras evidencias que dan fuerza a la hipótesis de su origen endosimbiótico (para los interesados, las mitocondrias son las encargadas del proceso de respiración celular, que implica la generación de energía).
Ciclo de Krebs: secuencia de reacciones que permite a las mitocondrias generar energía (memorizada múltiples veces por los estudiantes de biología)

Suena a algo bastante similar…. salvo que si uno tiene muchas mitocondrias en sus células, no tira rayos de sus manos ni puede convencer a alguien de que “esos androides no son los que está buscando”.

Garrapata a punto de estallar
Comentario antes de seguir: con posterioridad al estreno de Episodio I, unas bacterias reales fueron denominadas Midichloria mitochondrii en referencia a los microorganismos ficticios de Star Wars (el que las denominó seguro era bastante nerd), pero tampoco vayan a emocionarse mucho. Estas Midichloria mitochondrii viven dentro de las mitocondrias (posta!) de células ováricas de la garrapata común, Ixodes ricinus. Divinura de criatura.

Pero volviendo a lo que nos compete, es decir las mitocondrias en general. Y los Jedis. Hay algo que, si uno empieza a analogar las mitocondrias y los midiclorianos, es interesante de analizar (para un nerd). Y es el modo en que se transmiten los midiclorianos. O dicho de otra manera, ¿la sensibilidad a la Fuerza es heredable?
Si uno acepta como canon lo que nos mostraron las películas  (sin meternos en el universo expandido, o en las series animadas), tenemos pocos casos para analizar. Por un lado, tenemos a Anakin Skywalker, concebido por el espíritu santo de la Fuerza, y un tipo mortalmente hábil en el manejo de la Fuerza, que hizo la “cosa chancha” con Padme Amidala (una minita que lo que nos mostró el cine es que no tenía habilidades de la Fuerza, si bien era bastante atrevida, buena guerrera, e independiente, salvo en Episodio III, que lo único que hace es estar parada o sentada lloriscando embarazada y luego morir), dejando como descendencia a Luke y a Leia. Luke es sensible a la Fuerza, claramente. Y Leia también, aunque lo demuestra menos, pero recuerden que al final de The Empire Strikes Back puede “escuchar” a su hermano colgado de una antena y volver a rescatarlo con Lando en el Millenium Falcon.
Y en la última película nos enteramos que (sí, acá va un spoiler) el hijo de Han Solo y Leia, Ben Solo, también es bastante pulenta en la Fuerza (además de adolescente cabroncito). Leia, por su parte, no se la ve (al menos en The Force Awakens) muy usuaria de la Fuerza, y Han Solo… bueno, sabemos que no tiene ningún poder de la Fuerza.
Ben Solo, que no salió fisicamente ni a su madre ni a su padre
También está Rey, que aprende a usar la Fuerza casi naturalmente, por lo que posiblemente sea bastante pulenta, y que si me preguntan pareciera ser la hija de Luke, pero al no haberse clarificado en la película, lo dejamos un poco de lado (Rey es físicamente como una mezcla de Keira Knightley y Natalie Portman, pero supondremos que Padme y su doble de riesgo no son las progenitoras).
Entonces, en resumen:
-Luke y Leia heredaron de su padre (Anakin/Darth Vader) el poder de la Fuerza
-Ben hereda de Leia el poder de la Fuerza
Si quieren, reemplacen “el poder de la Fuerza” por “los midiclorianos”.
Los hermanitos Skywalker, cuando no sabían que eran hermanos y se tenían ganas
Lo interesante es que en el caso de Ben, él es claramente más poderoso en la Fuerza que Leia. Ok, puede ser que Leia tenga potencial en la Fuerza si se entrenara, cosa que Ben si hizo… pero a priori, pareciera…. Y por otro lado, Luke parece mucho más poderoso en la Fuerza que su gemela Leia, aunque sigue vigente saber cuan pulenta pudo llegar a ser Leia si se entrenara. Sería interesante saber esto, porque en tal caso tendríamos una pista de cómo se heredan los midiclorianos, porque al ser gemelos Leia y Luke uno esperaría que tuvieran la misma cantidad de midiclorianos, ¿no? o que Ben tuviera la misma cantidad, la mitad, o menos que la misma cantidad que su madre… ¿no?
¿Y si los midiclorianos se heredaran como las mitocondrias, ya que andamos haciendo analogías?
Para eso, refresquemos la memoria con algunas obviedades:
-La gameta femenina (el óvulo) es grande, estático, y único.
-La gameta masculina (el espermatozoide) es pequeño, peludo y suave. No, pará, ese es Platero. El espermatozoide es pequeño, móvil, y se produce en grandes cantidades. Poseen dos partes principales: la cabeza y el flagelo.
Esquema de espermatozoide.
Ligeramente modificada de la figura que está acá

Profundizando un poco más, podemos decir que la cabeza del espermatozoide contiene un sector denominado acrosoma (encargado de debilitar la pared del óvulo) y el núcleo, todo rodeado de escaso citoplasma y una membrana plasmática. Al lograr penetrar en el óvulo, el espermatozoide libera su núcleo hacia el citoplasma del óvulo, el cual se fusionará con el núcleo del óvulo generando la dotación completa de ADN (recordemos que las gametas poseen la mitad del ADN del adulto).


Ahora bien, ¿qué onda las mitocondrias?
Cuando describimos el espermatozoide, no dijimos que hubiera mitocondrias en la cabeza. Aún así, poseen mitocondrias, en el sector del flagelo (que es justamente lo que permite que el flagelo se mueva, y por consiguiente el espermatozoide se mueva). Pero teniendo en cuenta esto, se puede deducir que no ingresan mitocondrias del espermatozoide en el óvulo.
Dicho de otra manera, no ingresan mitocondrias del padre en el óvulo.
Dicho de una manera similar, las mitocondrias que tenemos nosotros en nuestro cuerpo vienen de nuestra madre.
Ojo, hay algunos trabajos que muestran que a veces una muy pequeña fracción de mitocondrias paternas pueden entrar en el óvulo, por lo que el adulto puede tener “dos linajes de mitocondrias” en su cuerpo. Son muy escasos estos trabajos. Pero los hay. Y también hay que aclarar que hablé de humanos, y no necesariamente se aplica a otros organismos (en bivalvos y algunos insectos, por ejemplo, se observa una gran proporción de mitocondrias masculinas (o ADN mitocondrial masculino) heredado también).
Y dado que Star Wars transcurre hace mucho tiempo, en una galaxia muy lejana, tampoco tenemos evidencias de que Leia, Luke, Han, y el resto sean humanos…
Pero aceptando que son humanos, podríamos decir que si los midiclorianos se comportaran como las mitocondrias, Leia y Luke deberían haber recibido sus midiclorianos de su madre, ergo Padme debería haber sido sensible a la Fuerza.
Cuando se enteró que en habilidades de la Fuerza Luke no sale a su padre
Y de esto, podría plantearse otra conclusión: no se puede clonar un humano sensible a la Fuerza y obtener otro sensible a la Fuerza. Una de las técnicas típicas para clonar requiere que se remueva el núcleo de una célula somática (no una gameta, es decir una célula con el ADN completo, no la mitad) del individuo que se quiere clonar (un Jedi, por ejemplo) y se lo implante en un óvulo sin núcleo. Al tener la dotación completa del ADN, ese óvulo actúa como fecundado, y produce un embrión y dará origen a una copia exacta del que dona el ADN.
Todos esperábamos algo así... 
¿Exacta? no, porque se transfiere el ADN del núcleo, por lo que no se transfieren las mitocondrias. Las mitocondrias son del que pone el óvulo. Así que si se clonara de esta manera un Jedi, pero se usara un óvulo de un no sensible a la Fuerza, el “Jedi” resultante no tendría las mitocondrias (y los midiclorianos, si fueran comparables en sus características).
La alternativa sería que el donante de óvulos sea un ser sensible a la Fuerza (tendría las mitocondrias/midiclorianos en el citoplasma del núcleo), pero se perdería la idea de clonar al Jedi.
Pero podrías tener un Lando Carlissian con poderes de la Fuerza. ¿Y quién no quiere eso?

Para finalizar, y para hablar de algo relacionado con la biología evolutiva (que de eso va el blog, de hecho), volvamos a las mitocondrias y su forma de heredarse.
Sabemos que las mitocondrias se heredan solo por línea materna. Y también ocurre que el ADN de las mitocondrias no se mezcla (como ocurre con el ADN de las personas). Es siempre el mismo, las modificaciones al ADN de las mitocondrias (vamos a decir ADNm de acá en más, por más que me acordé un poco tarde de abreviar) se dan por acumulación de mutaciones solamente.
Y con esto quiero llegar a la Eva mitocondrial. Esta teoría bastante ingeniosa lo que plantea es que si uno analiza la población humana del mundo (no toda, pero una cantidad grande de personas), puede construir una especie de árbol genealógico usando el ADNm y los cambios que se ven en la secuencia (los que tienen menos cambios, estan mas cercanamente emparentados). Obviamente, árbol genealógico femenino. Y haciendo esto, se puede reconstruir la secuencia de ADNm ancestral, la primera, la de la primera madre (esto es un poco poético, pero bueh), la Eva de la humanidad (si, me fui al demonio). Y ubicarla espacialmente y temporalmente. No sería la primer mujer. No sería la única mujer de su tiempo. Sería el ancestro común femenino más antiguo. No me quiero meter en exceso en esta teoría, porque es discutida, y hay evidencias que sostienen orígenes múltiples espacialmente hablando, y tampoco soy un paleoantropólogo. 
Esquema mostrando varios linajes femeninos, con uno en negro llegando a la actualidad, que representaría el linaje de la Eva mitocondrial (la primera mujer de esa línea)

Pero como partimos de Star Wars para hablar de biología celular, y luego algo de evolución, me gustaría terminar con otra saga de Ciencia Ficción. Y un spoiler bestial si no la vieron.

Al final de Battlestar Galactica, y con muchas licencias artísticas, Caprica Six y Baltar no corpóreos nos muestran a Hera Agathon, que supuestamente era el primer híbrido entre humanos (Helo) y cylons (Athena), como justamente la Eva mitocondrial, que vendría a ser la que da origen a la humanidad moderna, que es hallada (en forma de un fósil de 150.000 años) en Tanzania, África.

Como la teoría de la Eva mitocondrial sugiere.


"Hera, I am your father"

Judge me by my size, do you? Hmm? Hmm. And well you should not. 

For my ally is the Force, and a powerful ally it is. 


martes, 8 de diciembre de 2015

Desmitificando a las madres... o el principio de superposición de los estratos


-      ¡Má! No encuentro el guardapolvo – domingo por la noche o lunes a la mañana, en cualquier casa del país


La madre se dirige a la pila de ropa y, quizás sin mirar, levanta un par de pulóveres y aparece el guardapolvo, borrando de un plumazo la ilusión de que la ausencia de guardapolvo le permitiera faltar a la escuela. Esa escena, repetida en muchas casas, refuerza el mito del superpoder de las madres de encontrar cosas. Pero si añadimos el factor “ella lo planchó” empieza a resolverse parte del mito. Para hacerlo, contaremos la historia desde el principio. Durante la semana se va acumulando ropa tanto para lavar como para planchar, el viernes llegan los guardapolvos, que tras ser lavados quedan primeros en la pila de ropa para planchar. Esto hace que sean los primeros en ser planchados…


Foto: Chuavechito sabe que la ropa
de arriba está recién planchada.


…y los que quedan debajo de la ropa recién planchada. A medida que continúa su tarea, remeras, camisas, pantalones, van apilándose sobre los guardapolvos. Inclusive si hace diferentes pilas para cada hijo, los guardapolvos quedan abajo. Con los libros y apuntes ocurre lo mismo: ¿dónde es más probable que halles lo que leíste ayer? ¿Por encima o debajo de la tarea de la semana pasada?

Que lo más nuevo esté arriba y por ende lo más viejo abajo, no es nuevo y para variar lo notaron antes los persas. En el siglo XI, Avicena escribió mientras miraba las montañas, que si una capa (de tierra) se formaba y luego otra, se iban apilando una sobre otra, y así delineó lo que más tarde se denominaría “Principio de superposición de los estratos”. El problema es que como todo lo que ocurría en el mundo árabe (o ruso, o chino), quedó allí esperando traducción.

Más tarde, Steno (nombre “artístico” latinizado del danés Niels Steensen), anatomista y en sus ratos libres Padre de la Geología, formuló el principio: “Las capas de sedimento se depositan en una secuencia temporal, donde las más antiguas se encuentran en posición inferior a las más recientes”. Capas de sedimento, ropa, libros. Pero, ¿para qué sirve entender eso?

Ejemplo de capas de sedimento,
cada uno de los colores en el
Cerro de los Siete Colores de Jujuy
(NdR: dentro de cada color hay muchas capas,
pero esta es la idea)



Estamos por el año 1600, hablar de abajo y arriba, de antes y después, hizo que los científicos se preguntaran sobre el tiempo: fue el puntapié inicial a buscarle la edad a la Tierra. Por otro lado, varios naturalistas habían notado la existencia de los fósiles, pero la creencia general era que se formaban de las piedras, porque no se podía pensar que hubieran sido animalitos que vivieron, murieron y se enterraron. Para ese momento, el mundo había sido creado tal cual se lo veía. Cosas de la religión dominante. El mismo Steno comparó y notó la similaridad entre las glossopetrea y los dientes de tiburón, pero “por si las moscas” no levantó revuelo al respecto.

Saltamos a fines del siglo XVIII, a Inglaterra. William Smith trabaja como perito topógrafo y viaja por el país observando con mucha atención la regularidad con la que se superponen los estratos, y que muchas veces se repetían en un lado y en otro. Se quedó un tiempo largo trabajando en Somerset y tuvo la oportunidad de examinar en detalle el canal del carbón de aquella ciudad, donde confirmó que las capas no eran horizontales sino que inclinaban hacia el Este. ¿Cuál es la importancia de esto?

Junto al “Principio de superposición” siempre se menciona otro, el de “horizontalidad original”, básicamente dice que una capa se deposita horizontal, y si se la encuentra inclinada es que pasó algo (geológicamente hablando). Si Smith veía que las capas inclinaban hacia el Este, quiere decir que, si las buscaba al Oeste, tenía que irse arriba de las montañas para encontrarlas. O quizás no tan arriba pero casi.
- ¡Encontré oro!
- ¡Yo también!


Por otro lado, al mirar los estratos se dio cuenta que cada capa de roca podía identificarse también por los fósiles que tenía dentro. Y que los conjuntos de capas con rocas y fósiles similares se encontraban por varias regiones de Inglaterra. Dicho esto, se puso manos a la obra y copiando los mapas agrícolas que diferenciaban zonas con colores, preparó el primer mapa geológico de Inglaterra, tan exacto que los mapas actuales apenas difieren del que publicó en 1815.

Smith tuvo la mala suerte de haber nacido en el seno de una familia humilde, y no fue aceptado por la élite británica, sino plagiado por la Sociedad Geológica de Londres, que vendió copias baratas de los mapas y lo llevó a la ruina y por consiguiente, a la cárcel (por deudor). Diez años después le dieron el merecido reconocimiento y lo denominaron “Padre de la Geología (de Inglaterra)”.

Imagínense la utilidad de esto: es la base para todos los estudios geológicos que se hacen hasta la actualidad.

¿Quiere carbón para que funcionen las fábricas? ¡siga esa capa!

¿Quiere saber dónde quedó la camisa que usó el martes? Seguro que debajo de la del miércoles, jueves y viernes, y si hay varias pilas de acuerdo al tipo de prenda, siga la secuencia que la va a encontrar siempre –o más o menos- en la misma posición.


"No one can make a crab walk straight"

Aristófanes